Nadie lee esto
Y si llegaste hasta acá, gracias: eres la primera persona. La segunda fue mi mamá, y solo buscaba el botón de cerrar. Esto es un juego de pasar el celular y gritar palabras: sin cuentas, sin base de datos, sin anuncios, sin rastreo. Respira, que no te estamos espiando.
Aviso legal: no somos abogados, obvio. Si necesitas uno de verdad, contrata uno; nosotros sabemos un poco de código, pero de leyes nada.
Las reglas del parche
No acoses, no amenaces y no le dañes la noche a nadie: para eso ya está la vida real. Si una palabra ofende a alguien, cambien de baraja y sigan.
No nos demandes (porfa)
El juego va tal cual: con sus palabras, sus bugs y sus chistes malos. No prometemos que corra en el celular del 2011 que heredaste de tu tía, ni que esa misma tía entienda las charadas. Si la app se cae, dale aire, cuenta hasta diez y vuelve a abrirla.
Si el parche se pelea, si alguien se ofende o si el celular termina en el piso, no fue el juego: fue la física y el orgullo. No hay seguro, no hay indemnización y no hay oficina. Nuestro fondo legal es una alcancía llena de cotufas.
Privacidad (no sabemos quién eres)
Y no es que lo escondamos: no hay base de datos. Nuestro backend es un JSON con palabras y un servidor que las reparte como arepas. Ese es todo el misterio. De hecho, hasta ahora solo sabemos que tú existes.
- Cero cuentas, cero correos, cero contraseñas. No hay nada que hackear, ni para un hacker aburrido.
- Cero partidas guardadas. Cierras la pestaña y tu parche se vuelve leyenda urbana.
- Cero analítica, cero anuncios, cero rastreadores. No vendemos datos porque no tenemos datos que vender (ni talento para venderlos).
- En tu navegador guardamos dos cosas: el tema y el idioma. Ese es todo el rastro: ni huellas, ni migas.
- El servidor reparte palabras y se olvida de ti. Sin perfiles, sin historial, sin llamadas al otro día.
- No hay botón de «darse de baja» porque no hay nada de qué darse de baja.
- ¿Quieres borrar lo poquito que guardamos? Limpia los datos del sitio y listo: ni rastro.
Datos que NO tenemos
- Tu nombre. No lo pedimos, no lo guardamos, no lo queremos.
- Tu ubicación. Sabemos que estás en algún parche, nada más.
- Tu cámara y tu micrófono. Ni los tocamos: para charadas solo usamos el sensor de movimiento.
- Tu forma de pago. No hay nada que comprar: ni premium, ni monedas, ni vidas extra.
Cookies (una, y ni sabe a galleta)
Sí, hay una: guardamos tu idioma para no preguntártelo cada vez que entras. El tema vive en tu navegador y de ahí no sale. Nada de rastreo, nada de anuncios, nada de píxeles de nadie. Si quieres galletas de verdad, ve a la panadería de la esquina.
Preguntas que nadie hizo
- ¿Venden mis datos?
- No tenemos datos. No es que seamos honestos: es que no hay nada que vender.
- ¿Tiene anuncios?
- No. Ni uno. Puedes jugar tranquilo.
- ¿Puedo jugar borracho?
- Puedes. Con dos copas encima, todos parecen el espía.
Cambios y jurisdicción
Si cambiamos estos términos, actualizamos esta página. No podemos avisarte por correo porque no tenemos tu correo, así que revísala de vez en cuando. Cualquier disputa la resolvemos a piedra, papel o tijera: el que pierda paga los buñuelos.
Código abierto
Si algo se rompe, manda un PR con el arreglo; si no te animas, abre un issue y cuéntanos con calma (todo en mayúsculas lo arruina). También recibimos traducciones, chistes nuevos y PRs disfrazados de chistes. Y sí, del otro lado hay humanos: no somos un bot (todavía). Y si el bug solo pasa en tu celular del 2011, mándanos una foto: nos gusta la arqueología.
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